MANDAMIENTOS  DE  LA FRANCMASONERÍA.

 

I- Sé justo, porque la equidad es el sostén del género humano.

II.- Se bueno, porque la bondad encadena todos los corazones.

III.- Sé indulgente, porque eres débil y porque vives entre seres tan débiles como tú.

IV.- Sé agradecido, porque el reconocimiento alimenta y sostiene la bondad.

V.- Sé modesto, porque el orgullo subleva a los seres pagados de sí mismo.

VI.- Sé fiel y sumiso a la autoridad legal.

VII.- Perdona las injurias, porque la venganza eterniza los odios.

VIII.- Haz el bien al que te ultraje, a fin de mostrarte más grande que él y convertirlo en un amigo.

IX.- Sé continente, temperante y casto, porque la voluptuosidad, la intemperancia y los excesos destruyen a tu ser y te hacen despreciable.

X.- Sé buen ciudadano, porque la patria es necesaria a tu seguridad, a tus placeres y a tu bienestar.

XI.- Defiende a tu país, porque es el que te hace dichoso y porque encierra todos los lazos y todos los seres queridos a tu corazón; pero no olvides nunca  que la humanidad tiene sus derechos.

XII.- No sufras jamás que la patria, que es la madre común de ti y de tus conciudadanos, sea injustamente oprimida, porque entonces vivir en ella fuera una tortura. Si te niega el bienestar, si permite que te opriman, aléjate en silencio, no la trastornes jamás; soporta resignado la adversidad.

 

Tomado de: Liturgia del Grado de Aprendiz.